sábado, 14 de octubre de 2017

TERROR: EL MONSTRUO NO TIPIFICADO

Mi padre adora las palomas, siempre trabaja afanosamente para ellas. Les dedica sus días. Mi madre calla. 

La habitación del fondo está sacrificada por ellas, cientos de ellas. Mi padre siempre huele a excremento ácido. Lo ayudo cuando me lo pide y entro en el cuarto con terror silencioso: me miran doscientos ojos rojos.

Las palomas que más le gustan son las del sótano, esas no son compartidas, son solo para él. Mi madre calla.

Los domingos, la Juani y Koldo vienen a buscarlos para jugar al tute. Mi madre habla triste con la Juani y  mi padre, con su olor a excremento. 

Es mi momento, voy a explorar el sótano blindado, ese que no comparte con su acobardado hijo.

Las escaleras crujen y huelen a rancio. Giro la llave, muevo el pomo, abro despacio. Gritos, batir de plumas, graznidos.

Dos niñas pájaro idénticas. En vez de boca, pico. Atrofiadas las pequeñas espaldas, plumas y piel mezcladas. Se acercan a mí con ojos rojos.

Abren  sus bocas.

Garoa.
Octubre 2017


COMIENZA LA EDICIÓN 12+1 DE NUESTRO TALLER.

Bienvenidos a la edición 12+1 de nuestro Taller de Relato Breve (Programa de Iniciación).

Esta es nuestra oferta:

Taller de Relato Breve (Iniciación)
Este taller -de nivel inicial- nos aportará las claves para mejorar, uno por uno, los elementos más importantes y fundamentales de nuestros textos: el espacio, el tiempo, las escenas, los diálogos, etc. No sólo está pensado para los que deseen escribir relatos por primera vez, sino que también sirve de partida para los que aspiren a proyectos más grandes como novelas, memorias o cualquier otro género narrativo. Se trabajan las nociones fundamentales de la técnica narrativa, a la vez que se abordan diversos géneros literarios y registros, que llevarán a que el participante vaya descubriendo su propio estilo, su voz literaria y sus preferencias como escritor.
La dinámica de trabajo es la propia de un taller: partiendo de unas líneas teóricas esenciales, habrá una fase inmediata de producción para, con posterioridad, trabajar “tareas” semanales. De esta manera, además de la formación como escritor, se pretende que el asistente se exponga a la crítica fundamentada de sus escritos.
Este taller tiene como objetivo pues, establecer cimientos formales en los que apoyarse con autoridad y ajustándose a cánones literarios; y no se requiere experiencia académica previa en este terreno. No está dirigido a personas con un nivel avanzado en este ámbito.
La próxima edición del Taller tendrá como eje de trabajo, la Iniciación al Relato breve y sus elementos estructurales.

Periodicidad:
El Taller se llevará a cabo en una única sesión semanal: sábados de 16:30 a 18:30 horas. Así mismo, es conveniente disponer de una cuenta de correo electrónico para realizar intercambio de experiencias, correcciones y/o consultas durante la semana.

Precio:
240€ que se podrán abonar por anticipado o en pago fraccionado (50% al comienzo del Taller y el resto, a la mitad de la edición)
Duración: 3 meses (desde el 23 de septiembre al 23 de diciembre de 2017)
Nivel: Iniciación

Solicitud de inscripción y/o contacto:
• Taller de Arte y Sala de Exposiciones oloAMAR; C/ Fernando Primo de Rivera, 4, frente a la dulcería Torre La Paz (S/C de Tfe.)
• Mail de contacto: blanvilla@gmail.com (poner en el asunto: “Taller de Relato Breve”)

Contenidos:

1. Ejercicios de desbloqueo: “El miedo a la hoja en blanco”.
2. El narrador y los puntos de vista.
3. La memoria literaria.
4. El personaje en el Relato Breve (el retrato literario)
5. La imaginación: “el binomio fantástico”.
6. La escena.
7. El paisaje y el espacio.
8. Creación de una historia a partir de una antigua.
9. El tiempo y el ritmo del relato.
10. Naturalidad, claridad y eficacia. El diálogo.
11. Microficción.

domingo, 16 de julio de 2017

VOLVEMOS EN SEPTIEMBRE

Volvemos en septiembre, con una nueva edición de nuestro Taller de Relato Breve (programa Iniciación). 

¡TE ESPERAMOS! 

Más información en: 



Autora de la ilustración: ©MissPink.

DESARROLLO DE UN PERSONAJE: "El regreso"


Al tercer timbre, abrió la puerta. Allí estaba ella, la prima Lucía; tan esbelta, tan peinada, tan sonriente, tan perfecta. Le plantó un beso en cada mejilla antes de dejarla entrar y soltar maleta y neceser. 

Él no podía entender cómo, después de ocho años de éxitos como modelo entre Milán y Nueva York, ahora venía a compartir tiempo con quien de niña fue inseparable.

No sin frialdad, la invitó a sentarse en la butaca y ella, tras ojear el salón, admitió que a él no le había ido mal, aunque como siempre hacía, tuvo el detalle de recordarle su último fracaso escénico. 

En cuanto se quedaron callados ella no pudo evitar las lágrimas. Ante la perplejidad del primo, sólo pudo extenderle una agenda forrada en tela de piel de leopardo. Él quedó sorprendido al abrir y encontrar contactos, anotaciones, lugares de encuentro, precios... 

Contuvo la sonrisa y sintió no poder contar a mamá que el éxito de “la perfecta Lucía” se había fraguado sobre camas de media hora.


Marta Matamala.
Febrero, 2017

MICRO RELATO CORAL.



Ángel Mora.

Maldita la hora en que decidí embarcarme en aquel crucero. Me vendieron la moto: “Disfrute de un viaje de ensueño por el Mediterráneo haciendo escala en Niza, Cerdeña, Nápoles, etc., etc.” La culpa la tuvo mi hermano que junto con mi cuñada, decidieron darme una grata sorpresa.

Marta Matamala. 

Aun en el puerto, mientras esperábamos, miraba hacia el puerto deseando estar allí en aquel momento. Me perdí en el recuerdo de los días anteriores dentro del estadio lleno de gente viendo la competición de atletismo. Quién me iba a decir que aquel tropiezo con Esteban podía llegar a alterar mis vacaciones de aquella manera.

Luis Cabrera.

Respiré hondo para tranquilizarme y hacerme a la idea de que esto era lo que tenía que afrontar. No quise, como hacía en otras ocasiones en que no aceptaba las circunstancias que me acorralaban, responsabilizar a los días de lo sucedido.

Pues bien, ya hablaría con él a la vuelta y vería qué hacer.

Enero, 2017

RELATO PARCIALMENTE BIOGRÁFICO


Una vez más se encontraban viendo la tele sentados sobre el sofá beige de grandes flores. A ella siempre le pareció horrible, para él siempre estuvo bien, puesto que lo había elegido mamá.

Ella quería salir a pasear. Él prefería merendar primero, descansar después y esperar la llamada del amigo con el que salía cada noche. Luego sería tarde.

Se levantó a preparar la merienda. Estudió el grosor de las lonchas de queso que había comprado “la mamá”, dudando si ese día debía poner una o dos.

Llevó los sándwiches. Él seguía repochado sobre las flores. Se incorporó y comenzó la rutina:

—Apenas has puesto queso, esto es poco para mí, mi madre siempre me pone más.

—Pues el próximo que te lo haga tu madre.

Él se levantó a defender a mamá. Ella ese día habló. Él la agarró y la empujó contra la pared de la entrada: nunca había llegado tan lejos.

Ella se paró, lo miró, tomó el bolso y se arrancó la rebeca para permitir que crecieran sus alas ante los ojos expectantes de él. 

Sonrió y voló.


Marta Matamala.
Octubre, 2016






SENTIDOS/SENTIMIENTOS/EMOCIONES: "El momento antes de despertar".



“Maldito despertar”, Sonia se revolvía en la cama. 

Su despertador estaba programado para que sonara todas las mañanas, a la misma hora, con Sonata para Piano nº 17 Adagio de Mozart. Pero eso no la reconfortaba. 

A través de las cortinas se colaban tímidamente los primeros rayos del sol y junto con la música, llegaba a sus todavía adormecidos oídos, el canto de los pájaros que anidaban en el anciano roble que había plantado su abuelo delante de la casa. Su almohada, suave como una nube, conservaba el perfume de jazmín del jabón con que su madre le había lavado el pelo la noche anterior. El tacto de las cálidas sábanas de algodón la trasportaban a sus años de niñez. 

Pero todo eso tampoco le traía paz porque todas las mañanas se hacía la misma pregunta: ¿Para qué despertar si ya habían pasado cuatro años desde el accidente?


Ángel Mora.
Octubre, 2016

EL MIEDO A LA HOJA EN BLANCO: EJERCICIO DE DESBLOQUEO.

"ME GUSTA/NO ME GUSTA"

Me gustan los lunares de cualquier tamaño y color, me gustan en las sábanas, en las blusas, en las faldas, en los pañuelos. Adoro los zapatos de tacón ancho y con tiras que los sujeten, para permitir a mis pies zapatear por bulerías, por alegrías. Por tangos. Disfruto los besos en la boca con los ojos cerrados, y el roce de otra lengua carnosa en medio de la humedad de las salivas. Me encanta pasar por delante de un colegio a la hora de la salida de Primaria y ver desde mi coche, mientras me paro en una interminable cola, a esos niños rubios de pelo rizado, mirando a su madre con admiración mientras se aferran a su mano. Disfruto subiendo las escalerillas de un avión que me lleve a cualquier sitio que me permita transitar por caminos por los que nunca he pisado. Me gusta sentarme en mi despacho y escuchar historias de cada una de las personas que pasan por él, de sus hijos, de sus vecinos… Me fascina tomar una copa de cava mientas muerdo una tostada con salmón y huevos revueltos, que se van dejando caer por los bordes, mientras contemplo el verde del valle hasta el mar. 

No soporto los gritos ni cuando son míos, muchísimo menos cuando son míos. No me gustan los pantalones de chándal blancos, que sólo sirven para pasear cada mañana de domingo, con un periódico doblado bajo el brazo. Me desagrada el olor que impregna cada espacio de mi coche, al tomar La Rambla para entrar en Santa Cruz. Me enoja la basura en los senderos y las colillas en las playas, huellas de visitantes anteriores, que se apropiaron de la naturaleza que no les pertenece. Me desagrada la textura blanda e inconsistente de los callos al entrar en la boca, como si no se prestasen a ser mordidos y jugasen a escurrirse entre los dientes. Me molesta mancharme las manos de tierra, que se meta entre mis dedos y mis uñas, dejando unos visibles puntitos negros que se convierten en rayas cuando los intento sacar. 

Pero sobre todo, no me gusta contar las cosas que necesito contarte.

Marta Matamala.

SENTIDOS/SENTIMIENTOS/EMOCIONES: "Resaca".

Sonó el despertador. Rápidamente alargó la mano para acabar con aquel ruido que le taladraba la cabeza. Se agarró a la almohada, que a esa hora le parecía poco mullida para poder esconderse en ella. Sintió un dolor en la barriga, curiosamente su vejiga nunca daba señales de vida hasta que abría los ojos. Aún así siguió aguantando, tapada hasta la cabeza por aquella nueva sábana turquesa que había comprado en El Corte Inglés. Adoraba su tacto fresco, a pesar de las cinco horas que había estado preservando su calor. 

Se incorporó mínimamente, miró sus zapatillas de color rosa, aterciopeladas, que estaban colocadas en el justo lugar de cada noche, apenas tocando la alfombra, pero sin llegar a pisarla.

El dolor en la barriga aumentaba, pero hoy no tenía fuerzas para acabar con él, la cabeza aún le pesaba, empezaban las náuseas. La ginebra de la noche le estaba pasado factura.

Marta Matamala.